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ÓPTICA EN ZARAGOZA

Glaucoma

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En este artículo te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre el glaucoma, una enfermedad ocular que puede afectar gravemente la visión. Conocerás sus síntomas, causas y tratamientos, así como la importancia de un diagnóstico temprano para prevenir la pérdida de la visión. ¡No te pierdas esta información valiosa para proteger tu salud visual!

Las revisiones periódicas utilizando un tonómetro de no contacto son fundamentales en la prevención y control del glaucoma, una enfermedad ocular que puede llevar a la pérdida de visión de manera silenciosa.

Este tipo de tonometría permite medir la tensión ocular de forma rápida y sin necesidad de contacto directo con el ojo, lo que la hace menos invasiva y más cómoda para el paciente.

Lesión en el nervio óptico

SÍNTOMAS

El síntoma principal del glaucoma es que provoca pérdida de visión, aunque en algunos casos, como el glaucoma de ángulo abierto, puede ser difícil de detectar en sus fases iniciales.

¿Qué es el glaucoma?

Es una enfermedad ocular, por la que se produce una lesión en el nervio óptico debido al aumento de la presión intraocular, por la que se produce una lesión en el nervio óptico que se origina por una falta de drenaje del humor acuoso en la cámara anterior del ojo. El humor acuoso es el encargado de nutrir y oxigenar diversas estructuras del ojo como la córnea y el cristalino.

El nervio óptico, donde se produce la lesión, es el encargado de transmitir la imagen que recibe la retina al cerebro. Una presión intraocular elevada afecta a las fibras nerviosas, lo cual deriva en una degeneración progresiva cuyo proceso es irreversible.

Depende del avance del glaucoma y el daño producido en el nervio óptico, se produce una pérdida de visión en mayor o menor grado.

El principal peligro del glaucoma es que, de no ser controlado, al ser un proceso irreversible, el paciente puede quedar invidente de por vida, sin existir un tratamiento posible. Sin embargo, si se detecta a tiempo, el glaucoma puede controlarse para evitar su avance y prevenir la degeneración del nervio óptico.

Causas del glaucoma

El glaucoma ocular es una degeneración del ojo que se produce mayormente a partir de los 40 años. Esta enfermedad afecta en mayor medida a la población mayor de 60 años, con una tasa del 14%.

El mayor problema es que es casi indetectable si no se conocen los síntomas, por ello el paciente no se percata del daño que está sufriendo su nervio óptico y no puede ponerle remedio. Para ello, se recomiendan realizar revisiones anuales para mantener la salud ocular en perfectas condiciones y prevenir cualquier avance de la enfermedad.

Como la mayoría de las enfermedades, el glaucoma puede tener un componente genético que hace que ciertos pacientes sean más proclives a sufrir dicha enfermedad. Este riesgo se incrementa si se padecen otras enfermedades como la diabetes, miopía e hipermetropía, córnea fina, tratamientos con corticoides, etc.

Uno de los principales factores por el cual se produce el glaucoma, es el envejecimiento. Como ya hemos dicho, la población de avanzada edad es más proclive a sufrir un deterioro del nervio óptico, ya que por su naturaleza este se va desgastando. Sin embargo, con un buen cuidado de la salud ocular, estas degeneraciones oculares debidas a la edad pueden controlarse para mantener una buena visión durante mucho tiempo.

Síntomas del glaucoma

Los síntomas iniciales del glaucoma son complicados de analizar si no se tienen suficientes conocimientos acerca de esta enfermedad. Es posible que los pacientes puedan percibir una ligera pérdida de la visión periférica.

En el glaucoma de ángulo abierto, los síntomas son prácticamente imperceptibles; hasta que el paciente no tiene una reducción drástica del nivel de visión, no se percata de que tiene graves problemas con sus ojos.

Los glaucomas de ángulo cerrado provocan mayores síntomas al inicio de la enfermedad, como puede ser visión borrosa, halos de luz, dolor de ojos leve, etc.

Con el avance de la enfermedad se van produciendo nuevos síntomas más importantes como la disminución de la visión, enrojecimiento de ojos, dolores de cabeza, náuseas y vómitos, etc.

Por ello, al ser los síntomas difíciles de predecir en las fases iniciales, y poder malinterpretarse con otras dolencias, se recomienda asistir de forma periódica a revisiones oftalmológicas para poder realizar un diagnóstico y comenzar a tratar el glaucoma.

Cómo diagnosticar el glaucoma

Si piensa que puede estar sufriendo esta enfermedad, le recomendamos que acuda cuanto antes a su oftalmólogo de confianza para que le realice una exploración ocular. Su médico le realizará diversas pruebas para determinar si padece o no dicha afección.

Pruebas para diagnosticar el glaucoma

  • Tonometría: Con la tonometría se busca la medición de la presión intraocular del ojo para valorar si es demasiado alta, lo que derivaría . Esta prueba se realiza colocando la cabeza del paciente sobre un soporte, y con los ojos abiertos, se les lanza una ligera ráfaga de aire cálido. Cuando la medición se encuentra entre los 12 y los 20mm HG se considera una tensión intraocular normal. A partir de 20mm HG se puede diagnosticar al paciente con glaucoma.
  • Paquimetría: La paquimetría es una prueba diagnóstica que sirve para valorar el grosor de la córnea, un factor clave que puede conllevar a padecer un glaucoma.
  • Oftalmoscopia: Esta prueba (también llamada fondo de ojo) permite analizar el daño que ha sufrido el nervio óptico. Se dilata la pupila mediante la aplicación de un colirio para que el médico pueda ver el nervio a través, utilizando un instrumento para iluminar el ojo y otro para ampliarlo.
  • Campimetría visual: Con la campimetría o perimetría visual se genera un mapa del campo visual, para poder observar alteraciones o zonas de pérdidas de visión.
  • Gonioscopia: Se utiliza para determinar si el ángulo donde el iris se encuentra con la córnea es lo suficientemente amplio, o por el contrario está cerrado. Se realiza mediante la colocación en el ojo de una lente de contacto, con un espejo por el que el médico puede valorar si es correcto este ángulo o no.

Las pruebas suelen complementarse entre sí para realizar un diagnóstico efectivo y valorar el alcance del daño sobre el nervio óptico.

Clasificacion

Si ya ha recibido un diagnóstico, es probable que le hayan especificado el tipo de glaucoma que esté sufriendo. Se distinguen diversos tipos atendiendo a una serie de factores:

Según la apertura del ángulo iridocorneal

  • Glaucoma de ángulo cerrado: Si el ángulo iridocorneal es muy cerrado, el ojo no es capaz de evacuar el humor acuoso y se acumula en este ángulo, produciendo un aumento de la tensión intraocular, con el consiguiente daño al nervio óptico. Sus síntomas son más predecibles y notables que el de ángulo abierto.
  • Glaucoma de ángulo abierto: Es el tipo de glaucoma más frecuente, producido por la obstrucción de los canales de drenaje del humor acuoso, lo que eleva la presión intracorneal. En este caso el ángulo entre el iris y la córnea es muy amplio, pero aun así, el ojo no es capaz de evacuar el humor acuoso.

su origen

  • Glaucoma primario: El glaucoma primario es el más común. Se denomina así porque no surge a raíz de complicaciones por problemas con otras enfermedades oculares, a diferencia del glaucoma secundario.
  • Glaucoma secundario: Este tipo de glaucoma se produce como consecuencia de otra enfermedad, como puede ser neovascular (formación de nuevos vasos sanguíneos en el iris), facolítico (producido por cataratas), glaucoma de células fantasma (por hemorragia vítrea) o glaucoma pigmentario (el pigmento del iris se desprende en el humor acuoso y tapona el sistema de drenaje).

Según su momento de aparición

  • Glaucoma congénito: El bebé recién nacido nace con este tipo de glaucoma por una malformación del ojo durante su desarrollo, que hace que el humor acuoso no pueda drenarse correctamente. Si no tiene mayores complicaciones, puede corregirse con cirugía para liberar los canales de drenaje.
  • Glaucoma infantil, juvenil y adulto: es más común su aparición a partir de los 60 años, también existe la posibilidad de que tanto niños como adolescentes puedan desarrollarlo, o jóvenes adultos.

Otros tipos de glaucoma

  • Glaucoma de tensión normal: Al contrario que el resto de tipos de glaucoma, en este tipo la presión intraocular es totalmente normal. Se desconocen las causas por la que este es capaz de dañar el nervio óptico a pesar de que la tensión tenga unos valores normales.

El Antídoto contra el Glaucoma

Sí, puede que tengamos días nublados en nuestros ojos, pero eso no nos detiene. Así que ahí lo tienes, amigos míos, ¡encontramos la belleza en lo borroso, contamos con el mejor Control de tension ocular(PIO). ¡Únete a nosotros en esta aventura mientras exploramos el mundo con una visión diferente!